Sobre God Save My Swing

Fecha: jul 5, 2016
Sobre God Save My Swing

Hoy os quiero presentar mi marca, God Save My Swing. Para mí, y espero que se convierta en lo mismo para vosotros, no se trata de una marca, sino de un estilo de vida, de una manera de vivir. No quiero que veáis en God Save My Swing una serie de productos fríos, que podría llevar cualquiera. No se trata de eso. Se trata de una marca con personalidad propia, con vida y con carácter. No todas las empresas pueden imprimir este carácter a sus productos, porque las grandes empresas viven para vender, aunque para vender tengan que venderse.

God Save My Swing no se vende. Es fiel a sus principios, que son los míos. Para que lo entendáis, este proyecto empresarial me llegó ya a cierta edad, en el ecuador de mi vida. Y tras una vida de trabajo y de aciertos y errores (que espero el saldo sea positivo entre ambos), decidí crear una marca de ropa que fuera algo más que diseño, materiales y confección. Y así nació God Save My Swing, quizás la única marca del mundo que decide quién la lleva y quien no...

Por lo pronto, me gusta definir mi marca como la única que es Española, Católica y Conservadora. Es española, puesto que el 95% de sus productos se hacen en España (y el 5% restante en nuestro país hermano, Portugal). Y se hace aquí por decisión mía, porque me creo en la obligación de contribuir a generar riqueza en nuestra patria. Es Católica, porque no quiero que tenga un único afán mercantilista, y como considero que la religión cristiana en general y la católica en particular consisten en entregarse a los demás, God Save My Swing pone su granito de arena colaborando con las obras sociales que llaman a su puerta: Proyecto Hombre, La Sonrisa de un Niño, etc. Y es conservadora, porque este es mi estilo, y es el que he impreso en mi marca: ropa clásica, con cierta innovación, pero acorde a los cánones más simples de la elegancia en el vestir. A mí me gusta decir que algo objetivamente bueno y bonito se acaba convirtiendo en un clásico, mientras que algo que responde a una moda subjetiva no soporta el paso de los años y acaba por convertirse en simplemente antiguo.

Así que bienvenidos a mi mundo. Al que no le gusten mis principios, lo siento, pero no soy como Groucho (ni como otros Marx peores que Groucho), y no tengo otros. Pero que no se preocupe, que para ellos siempre quedará la lagartija o el caballito de polo, si quieren aparentar algo. Yo, mientras, God Save My Swing.

Leave a Reply

* Name:
* E-mail: (Not Published)
   Website: (Site url with http://)
* Comment: